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Externalización: Mejores Resultados.

El outsourcing, o externalización, es una estrategia en la que las empresas subcontratan ciertas funciones o procesos a proveedores externos, buscando mejorar eficiencia y productividad. Esta práctica permite aprovechar la especialización y experiencia de terceros, reducir costos operativos y enfocarse en las actividades clave del negocio. Al optimizar flujos de trabajo y reducir tiempos de ejecución, las organizaciones logran alcanzar sus objetivos de manera más rápida y eficiente.

El outsourcing aparece como una solución eficaz cuando no se tienen talentos especializados o la infraestructura requerida. Además, su versatilidad es asombrosa, lo más atrayente de este recurso es su flexibilidad y posibilidad de adaptarlo a diferentes tamaños de empresas, rubros y actividades, además de ser escalable a nivel local, nacional o internacional.

La externalización de áreas de trabajo o de producción y de expertos por fuera del propio negocio se utiliza para:

  • Reducir la carga de trabajo en áreas específicas.
  • Contratar empresas especializadas con expertos en ciertos rubros.
  • Complementar áreas de producción.
  • Contratar talento para proyectos especiales en áreas determinadas (por ejemplo, digitalizar los procesos, lanzar nuevos productos o servicios, etc.)

Como favorece la externalización a tu organización:

  • Optimizando gastos operativos y de recursos humanos.
  • Reducción de los costos gracias a la especialización.
  • Aprovechamiento de los adelantos tecnológicos sin necesidad de adquirirlos de manera directa.
  • Respuesta rápida a las necesidades de cambios en los flujos de trabajo, los procesos o la tecnología.
  • Construcción de una red corporativa confiable.
  • Aumento de la competitividad y de la capacidad productiva.
  • Aplicación de mejoras tecnológicas con la colaboración de expertos.
  • Mejora de los servicios de la empresa.

Medir la productividad en el contexto del outsourcing puede ser un desafío, ya que implica considerar varios factores y variables. Sin embargo, existen algunos indicadores clave que pueden utilizarse para evaluar la productividad en una empresa que utiliza outsourcing. Aquí hay un informe sobre algunos de ellos:

  •  Costo total de propiedad (TCO, por sus siglas en inglés): Este indicador mide los costos totales asociados con la producción de bienes o servicios, incluidos los costos de subcontratación. Comparar el TCO antes y después de la implementación del outsourcing puede ayudar a evaluar su impacto en la productividad. Si los costos totales disminuyen después de la implementación del outsourcing, puede indicar que se ha logrado una mayor eficiencia y productividad en la empresa.
  • Indicadores de rendimiento del proveedor: Estos indicadores evalúan el desempeño del proveedor de outsourcing  en términos de calidad, cumplimiento de plazos, servicio al cliente y otros aspectos relevantes para la empresa contratante. Un proveedor de outsourcing eficiente y confiable puede mejorar la productividad de la empresa al cumplir con los acuerdos de nivel de servicio (SLA, por sus siglas inglés) y permitir una gestión más eficaz de los procesos tercerizados.
  • Eficiencia en el proceso: Este indicador mide la eficiencia de los procesos tercerizados en comparación con los procesos internos previos al outsourcing. Puede medirse mediante la comparación de los tiempos de ciclo, utilización de recursos, la reducción de errores y otros indicadores de desempeño relevantes para los procesos específicos subcontratados. Una mejora en la eficiencia del proceso puede indicar una mayor productividad en la empresa.
  • Retorno de inversión (ROI): Este indicador evalúa el retorno de la inversión realizada en el outsourcing. Se puede calcular comparando los costos de implementación y operación del outsourcing con los beneficios obtenidos, como reducción de costos, aumento de ingresos o mejora en la calidad del producto o servicio. Un ROI positivo puede indicar que el outsourcing ha sido productivo y ha generado un retorno financiero para la empresa.
  • Satisfacción del cliente: Este indicador evalúa la satisfacción del cliente con los productos o servicios entregados por la empresa contratante, incluidos aquellos que son entregados o respaldados por los proveedores de outsourcing. Una mayor satisfacción del cliente puede indicar una mayor productividad, ya que los clientes satisfechos suelen ser leales y repetir compras, lo que a su vez impulsa el crecimiento del negocio.

Es importante tener en cuenta que la medición de la productividad con outsourcing puede variar según la empresa y el tipo de servicio o función subcontratada. Por lo tanto, es fundamental definir y establecer indicadores de manera específica y alineados con los objetivos.

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